Bueno, bueno, bueno... ya estoy de vuelta de mi escapada a la Costa Brava, concretamente a la playa de Aiguablava, que a este paso se convertirá en una tradición jajaja.
Sí, sí ya sé que cuesta creer que fuera casualidad, pero fue así: a quien acompañaba a mi hermana le surgió un imprevisto y, si cancelaba el viaje, los dos perdían el dinero, así que fui yo.
Como nos lo pasamos tan bien y nos gustó tanto el paisaje, este año hemos repetido, pero con más tiempo para planearlo mejor.
No te puedes imaginar cómo cambia esta playa y la zona en mayo comparado con agosto, madre mía.
Como estábamos casi solas, podíamos hacer fotos donde quisiéramos pero para el look de playa que te













